Eduardo Ponjuán

Nacido en Pinar del Río en 1956, Eduardo Ponjuán cursa estudios en el Instituto Superior de Arte (ISA), entre 1978 y 1983. Tres años más tarde inicia un trabajo a dúo con René Francisco Rodríguez que se despliega hasta 1996. Paralelo a ello, y hasta 2010, se desempeña como profesor de pintura en la Facultad de Artes Plásticas del ISA.

A partir de estas fechas comienza su trabajo en solitario con múltiples exposiciones personales y colectivas. Entre las primeras se cuentan, Artista melodramático, Proyecto Castillo de la Real Fuerza, La Habana; Utopian Territories: New Art from Cuba, OR Gallery, Vancouver; Lecturas profanas, Biblioteca Central de Medellín, Medellín, Colombia y Por diversos conceptos, Galería Habana, La Habana. Ya en 2003 realiza las exposiciones personales Fe de erratas (Los pinareños no miran al cielo), MAPRI, Pinar del Río, Cuba; Limbo, Galería Habana, y Koan, Museo del Ron, ambas en La Habana y al año siguiente Lo tengo en la punta de la lengua, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

Entre las colectivas: El objeto esculturado, Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana; Realiza la exposición personal Ven y dame una mano, Galería 12 y 23; Arte y confort, Galería Nina Menocal, México D.F.; Vuelo, Galería I.F.A., Berlín; Los cubanos llegaron ya II, NINART, México; Von Dort Aus Kuba, Ludwig Fourm, Alemania; Avantgarde and Campaign, Stadtische Kunsthalle, Düsseldorf, Alemania; La década prodigiosa: plástica cubana de los 80, Museo del Chopo, México D.F.; Arte cubano actual, Fundación Cultural Televisa, México D.F.; Exposición Internacional de Sevilla, España y From another place, Benson Gallery, New York; colectiva Made in Cuba, Galería Kring Ernst, Colonia, Alemania. Para 1994 participa en la Quinta Bienal de La Habana y un año más tarde Una de cada clase, Fundación Ludwig, Convento de Santa Clara, La Habana. Para 2006 Opera Rex, IX Bienal de La Habana y Un solo trazo, Galería Tomás March, Valencia. En los años siguientes Salitre, Galería de Arte Villa Manuela y Make a wish, Colateral Décima Bienal de La Habana, Centro de Arte 23 y 12.

Entre 1999 – 2000 participa en la exposición colectiva Más allá del papel, Centro Cultural del Conde Duque, Madrid, España. Durante esa década se integra a las muestras A toda vela, Ars Palau 2006, Palacio Ducal de los Borgia, Gandía, Valencia y Arte de Cuba, São Paulo, Río de Janeiro y Brasilia. Asimismo, Cuba! Arte e Historia desde 1868, Museo de Bellas Artes, Montreal; Bienal de Cuenca, Ecuador; Pieza única. Arte Cubano Contemporáneo, Colateral ARCO 2010, Madrid; Polaridad complementaria. Trabajo reciente de Cuba, Tulane University, New Orleans y Lo uno y lo múltiple: arte cubano de vanguardia y contemporáneo, Espacio Cultural Excelencias/ Galería Acacia, Madrid.

En 2012 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas que otorga el Consejo Nacional de las Artes Plásticas de Cuba y al año siguiente realiza en el Museo Nacional de Bellas Artes su muestra personal Bésame mucho.

(…) Me pregunto si habrá alguien que niegue a estas alturas la supuesta potestad seductora, incluso hedonista, de las piezas de Ponjuán… Pero luego, cuando se va traspasando el límite de la astucia intelectual, despejando las insinuaciones gráficas, identificando las paradójicas aplicaciones que el artista sugiere para cada artefacto expuesto, entonces descubrimos una maniobra de reconversión de significados que involucra de igual modo al contenido y al continente. La cantidad, la acumulación, es a mi juicio uno de los principales indicios de la negación, de la herejía; y aunque todos debieron preguntarse cómo Ponjuán se las agenció para reunir tantas monedas al mismo tiempo, el artista nos habla en propiedad de un capital devaluado que puede adquirir la condición de «materia prima»; de un dinero que solo puede ser reconvertido bajo las apariencias de otros objetos y otros designios; y cual anárquico ejercicio de reciclaje popular, nos hace caer de lleno en la sospecha acerca de este insólito proceder. (…)

 

(…) En tal sentido, se destaca también la decisión de incorporar a las fichas técnicas de las obras los datos referidos a la fecha y el lugar de fabricación de las monedas. Y es aquí donde aflora de nuevo otro detalle alegórico de naturaleza contrastante: los apacibles vínculos económicos que en el pasado sosteníamos con el llamado campo socialista.

 

(…) A juzgar por la paradójica funcionalidad de los artefactos que improvisa, parece otorgar al unísono un sentido de validez y gravedad a las opciones cívicas de perpetuidad y sobrevivencia; suscitar una reflexión pública acerca de los rumbos de ese individuo que subraya parabólicamente, y que –aun desde el juego irónico– moviliza y provee.

Fragmentos de Eduardo Ponjuán: las paradojas del artefacto de David Mateo.