Eduardo Rubén García

La Habana, 1958. Vive y trabaja en La Habana

EXHIBICIONES PERSONALES (Selección): 2015 Lluvia de estrellas, Fortaleza San Carlos de la Cabaña, Colateral a la Duodécima Bienal de La Habana / 2012 Combatientes, Fortaleza San Carlos de La Cabaña, Colateral a la Oncena Bienal de La Habana / 2008 Colors de Cuba, Fototeca de Cuba, La Habana / 2007 Se acabó, Photoimagen 2007, Santo Domingo, República Dominicana / 2005 Dialogos da Cidade, Galería FP, Lisboa / 2004 City Dialogues, Fernado Pessoa Art Gallery, Coral Gables, Miami / 2002 Eduardo Rubén. Pinturas, Galería Raúl Martínez, La Habana / 2001 Dos más que uno, Galería La Acacia, La Habana / 2001 Paisaje Inconcluso, Galería ICAIC, La Habana /

EXHIBICIONES COLECTIVAS (Selección): 2014 Rodando se Encuentran, Arte Cubano Contemporáneo en la Colección del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, Museo de la Arquitectura y el Urbanismo SUPEC, Shangai, China / 2013 Arte de la Isla. Doce Artistas Cubanos, Lima, Perú / 2012 Pensando desde el Paisaje, Casa Oswaldo Guayasamín, La Habana / 2011 Reacciones Adversas, Galería La Acacia, La Habana / 2010 La Otra Realidad, una historia del arte abstracto cubano, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana / 2009 Abstactomicina, Cremata Gallery, Miami / 2008 Quinto Salón de Arte Contemporáneo, Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana / 2007 Puente para las Rupturas, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana / 2006 Se Acabó. Fotografía, Fortaleza San Carlos de la Cabaña, Novena Bienal de La Habana / 2005 Mar Portugués. Homenaje a Fernando Pessoa, Galería FP, Lisboa / 2004 Memoria, Presente y Utopía: La Habana 485 años después, Convento San Francisco de Asís, La Habana / 2003 Invadiendo Territorios, Arte Cubano Contemporáneo, Museo de Gravina, Alicante / 2002 16 Artistas Cubanos en Beirut, Palais de l’ UNESCO, Líbano / 2001 Cuba in Umbria, Centro Expositivo Arrone, Terni, Italia / 2000 La gente en casa. Arte cubano de los 60 a los 90, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana /

PREMIOS (Selección): Premio en Pintura, Concurso 13 de Marzo, La Habana / Premio en Pintura, Salón Nacional de Artes Plásticas UNEAC´90, La Habana / Special Recognition Award, Mural del Hotel Telégrafo, La Habana / Spectrum International, Orlando, Estados Unidos /

COLECCIONES (Selección): Consejo Nacional de las Artes Plásticas/ Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana / Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali, Colombia / Museo de Arte Costarricense, San José, Costa Rica / Museo Nacional, Szczecin, Polonia / Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, República Dominicana / Panamerican Art Gallery, Dallas, Texas / Galería FP, Lisboa, Portugal / Zeit Foto Gallery, Tokyo / Museum of finest Cuban Arts, Vienna, Austria / Fundación Cristóbal Gabarrón, España / Consejo Nacional  de las Artes Plásticas, La Habana / Galería Enlace, Lima /

Una estrecha relación existe entre la ciudad y las obras de Eduardo Rubén García (La Habana, l958). Es la suya, sin embargo, una ciudad indescifrable, sin nombre, construida mentalmente. Un espacio de silencio, de meditación que levita sobre el bullir cotidiano. Lugares edificados sobre lienzos, en los que el observador perspicaz pudiera, tal vez, descubrir la mano del arquitecto que es también este artista.

Ante su pintura, se revela un modo de hacer donde su propio pasado pictórico es omnipresente, pese a las diversas –aunque paulatinas– transformaciones que se han producido en su poética desde los años ochenta hasta hoy. Conviven en sus espacios arquitectónicos, reminiscencias de su paso por el hiperrealismo y la abstracción geométrica. Pueden advertirse, en esa ambigua arquitectura de imágenes exaltadoras de la simetría, al espejearse a sí mismas, cimentadas en un sentido del ver fotográfico, presente en el sustrato de toda su creación, junto a lo que podríamos llamar una estética de la soledad. Se distinguieron, de esta manera, un gran número de piezas paradigmáticas de entre aquellas exhibidas por primera vez, como conjunto, en el Castillo de la Real Fuerza en 1990.

Eduardo Rubén ha urdido todo de modo virtual. Sus derroteros son el orden, la mesura, en su leve imperturbabilidad frente al caos; tras el uso del aerógrafo y los pinceles. Construir otros mundos ha sido la ruta más visible de su discurso. Estamos ante una pintura de lo ausente, ajena a la angustia existencial, al deterioro, al voraz apetito del tiempo. Puede ser aprehendida como abstracción o paisaje. El artista ha convertido en personajes los infinitos azules –extraños cielos, aguas o sus reminiscencias-, las esquinas, rincones, peldaños, escaleras, rejas y losas. (…)

Fragmento de Pintar el silencio de Caridad Blanco de la Cruz