René Francisco Rodríguez

Nacido en Holguín en 1960, durante los años 80 cursa estudios en la Escuela Nacional de Arte y luego en el Instituto Superior de Arte, ambos en La Habana. De esta última institución ha sido profesor durante varias décadas.

Durante su larga trayectoria ha participado en residencias artísticas en Alemania (Ludwig Forum Internacional y Schloss Wiepersdorf); Suiza (Museo de Bellas Artes La-Chaux-De-Fonds); Israel (Hersliya); Estados Unidos (Mattres Factory Pittsburg y Cuban Artists Found). Entre sus principales premios y reconocimiento se cuenta el Premio Nacional de Artes Plásticas 2010, que otorga el Consejo Nacional de las Artes Plásticas de Cuba; el Honorary Doctorate of San Francisco Art Institute de Estados Unidos y el Premio UNESCO (con Galería DUPP).

Entre un sinnúmero de exhibiciones personales por todo el mundo destacan Solo exhibition, Work in Progress en el Xin Dong Cheng Space for Contemporary Art de Beijing (2012); Viejo verde en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba (2011); Pinturas del Ayer y del Mañana en la Galería Servando (2010); Intérprete durante la Décima Bienal de La Habana y No más soldados en la Salle Zèro de la Alianza Francesa de La Habana (2009); Historias cruzadas en la PanAmerican Art Projects de Miami (2008); Patio de Nin en la Novena Bienal de La Habana (2006); Lista de Espera en la Galería Nina Menocal de México D.F. (2005); Ajuste de cuentas en el Museo Nacional de Bellas Artes durante la Octava Bienal de La Habana y Cositas sueltas en la Schloss Wiepersdorf de Alemania (2003); Todo uso es un abuso en la Casa de las Américas y Abajo René Francisco en la Galería 106 de Austin (2002); Tubosutra en el Museo Goch de Alemania (2001) y Humano demasiado, humano en la Galería Residencia Herzliya de Israel (2000).

Entre la larga lista de proyectos colectivos destacan en 2013 ArtBO, Feria Internacional de Arte de Bogotá con la Galería Nina Menocal; 2012 Primera Trienal de Tbilisi (con la Cuarta Pragmática) en el Fine Art Museum, Tbilisi, Georgia; Ciudad Generosa (con la Cuarta Pragmática), 3era y E, Vedado, durante la Oncena Bienal de La Habana; 2011 Ya sé leer, Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, La Habana; Trust, Factoría Habana, La Habana; 2010 Retratos Cubanos, Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, La Habana; Utrópicos, 31 Bienal de Pontevedra, Centroamérica y Caribe, Pontevedra, España; 2009 XX años no son nada, Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana; Confluencias-Inside Arte Cubano Contemporáneo, National Hispanie Cultural Center, Albuquerque; 2008 Cartografías de una isla de ultramar, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana; Lugares comunes. La experiencia colectiva en el video latinoamericano, Centro José Guerrero, Granada; 2007 Nuevas tecnologías. Espacios de arte contemporáneo, Universidad de Salamanca, España; 52ª Bienal de Venecia, Pabellón Latinoamericano, Venecia; 2006 Waiting List, Mestna Galerija, Ljubljana, Eslovenia; Ciudades internas: Habana-Berlín, Novena Bienal de La Habana, Centro Provincial de la Artes Plásticas y Diseño, La Habana; 2004 Just on Time, Galería Habana, La Habana; 2003 Sentido Común, Galería Habana, La Habana; 4D. Proyecto Rain, Pabellón Cuba, Colateral Bienal de La Habana; 2002 With eyes of stone and wáter, City Art Museum, Helsinki; 2001 Cuba Contemporánea, Galería DUPP, MAC, Brasil; 2000 Arte cubano. Más allá del papel, Centro Wilfredo Lam, La Habana.

(…) En 1996, tras cumplir diez años de trabajo a cuatro manos, y después de la muestra Call Malevich en Alemania, Eduardo Ponjuán (EP) y René Francisco (RF) deciden continuar sus carreras por separado (…)

(…) En el balance de ese período no debe obviarse el mérito de haber sido los únicos en mantener un discurso coherente durante toda una década, con sostenido reconocimiento nacional e internacional, y de ser, además, procreadores de una de las más sólidas y controvertidas obras del momento (…)

(…) RF y EP se encaminan entonces cada uno por rumbos diferentes en el perfeccionamiento de sus poéticas, en pos de alcanzar un credo personal e íntimo, mediante la búsqueda de nuevas sintaxis y composiciones verbales, con valores semánticos diferentes desde los primeros intentos, pero con estructuras morfológicas comunes (…)

(…) La reformulación del acercamiento de RF a Malevich a partir de vivencias personales se aprecia asimismo en El cumpleaños de Malevi (sic), como experiencia de la paternidad en ocasión del cumpleaños de Alicia, su hija; también se corrobora en Taller de Reparaciones, exhibida en la VII Bienal de La Habana, en la que se alude a la memoria como único relator; así como en sus obsesiones y recurrencias a la fantasía erótica en la repetida serie Tubosutra, utilizando al principio los tubos vacíos de óleo y posteriormente tubos de pasta de dientes usados. A propósito, al artista le gusta repetir que, si no autores, sí somos, al menos, narradores de nuestra propia historia, inspirado en el ensayo de P. Ricoeur, La vida: un relato en busca de narrador.

(…) RF incorpora a su labor pedagógica los eventuales proyectos de inserción sociocultural a través de los cuales el creador-profesor potencia sus preocupaciones como promotor cultural. Desde su acción personal sobre los planes docentes en el Instituto Superior de Arte (ISA), se advierte la vinculación de los estudiantes al ejercicio de la crítica de arte, fenómeno que lo sitúa como un sujeto de incidencia trascendental dentro del ámbito artístico nacional, dadas sus exploraciones en los contextos y sus desenterramientos de tópicos (…)

(…) El proyecto se inicia bajo el nombre de Desde una pragmática pedagógica (1989-1990). Lo retoma en cursos sucesivos: en 1992, por el Departamento de Exposiciones y Debates del ISA, y desde 1997 hasta el 2001 con la fundación de la Galería DUPP. La vida activa de estas acciones se inaugura con La Casa Nacional, que consistió en la estancia y reparación del solar de la Habana Vieja sito en Obispo no. 455, durante un mes, junto a sus alumnos del ISA. Tal práctica valora los códigos formativos de esa comunidad dentro de la cultura popular y los insta a participar como entes activos. Como experiencia garantiza que los propios realizadores se involucren en los problemas operacionales del arte, al adjudicarle a la obra un sesgo utilitario por antonomasia, ya que no solo se asumió la remodelación del edificio, sino también la restauración de objetos personales, pinturas de las puertas, números para identificar las viviendas, mesas para el comedor, imágenes de mártires para el área común y pinturas con motivos religiosos o descripciones históricas personales, así como el mural para las informaciones del comité y una tarja para identificar históricamente el edificio, entre otras labores (…)

(…) Dentro de ese mismo espíritu, desarrollado de manera personal, se encuentra la exposición Los cuadros por encargo, gratis (1990), realizada en España. Consiste en la convivencia durante tres meses en la comunidad de Ávila, donde el autor propicia la interacción arte-público a través de la acción de pintar cuadros solicitados por los habitantes de esa zona, previo encargo, y entregados gratuitamente a sus solicitantes. Este método habla a favor del altruismo y el desinterés económico del artista, y de la expansión de las fronteras en su inclinación por realizar una obra de amplio espectro sociológico. La documentación fílmica de este trabajo –al que RF suele llamar evento, por la magnitud y la participación de las personas involucradas en el proceso– la utiliza luego como video-instalación, pues constituye un antecedente temprano de esta inserción sociocultural de sus trabajos. Para procurar la interconexión, el artista se vale de un TV video cuyo elemento de soporte es un pozo, objeto que durante los años 1997 y 1998 se hizo reiterativo en su trabajo, tanto escultórico como dibujístico(…)

(…) Estos dos factores recurrentes en su actividad creativa (la incursión sociocultural y la imagen del pozo), aunque separados en el tiempo, constituyen puntos significativos de su producción (…)

(…)

(…) Sus propósitos socializadores, o sea, el afán de involucrar a otras personas, están también presentes en la exposición colectiva Sentido Común (2003), en la que participó como curador. Este suceso identifica a RF con una nueva faceta de su labor: promotor de proyectos artísticos (…).

(…) En sus obras RF ejecuta un profundo análisis conceptual de nuestra realidad, asumido con una óptica crítica en torno a asuntos íntimos del individuo con temas que nos atañen a todos. Mediante sus vivencias personales, el artista se contrapone a su «otro», a su pareja, a su amigo, a la sociedad y a la cultura, en su afán de pasar revista a su propia vida: unas veces asumida con rigurosa veracidad y, otras, entretejiéndola con alusiones imaginarias que forman parte del reino del deseo y de la posibilidad. Este repaso se desarrolla en obras que van desde una suerte de guiones en los cuales se documenta un recorrido secuencial por diversos acontecimientos de momentos cruciales de su existencia (…)

(…) Al respecto, el autor nos reveló cómo «no es el intelecto el que te dicta la obra, sino la vida, que te deja restos, y eso es lo que yo trato de organizar».2 También recalca que sus reflexiones sobre sí mismo siguen siendo como una brújula de orientación y el soporte más auténtico de su trabajo. En efecto, el arte se utiliza, no como un mero proceso creador, sino evocativo del altruismo de la pragmática artística y su trascendencia valorativa. Jürgen Habermas, uno de los escritores que desde temprano influyó en RF, refiere que « (…) la aprehensión y la interpretación de nuestra propia vida recorren una larga serie de fases, y su explicación más lograda es la autobiografía. En ella el yo aprehende el curso de su vida de forma que se da cuenta de los sustratos humanos y de las relaciones históricas en las que está inscrito. Así, la autobiografía puede finalmente asumir las dimensiones de un cuadro histórico» (…)

(…) El artista ejerce su actividad sobre cierto sector de los habitantes de una zona determinada. Si bien es cierto que esta obra constituye una forma inteligente de presentar sus preocupaciones como hombre y como creador, resulta altamente loable la iniciativa mantenida por RF de otorgarle al arte ese matiz sociológico con profundo contenido humano. Al proponerse la reparación de la casa de Rosa, situada en el barrio habanero de El Romerillo, no solo contribuye a mejorar la vida de esta mujer y de su hijo, sino que involucra a los vecinos en su propósito, pues los hace partícipes de su acción al encuestarlos para seleccionar a la persona más necesitada del barrio que merecía ser auxiliada. Acomete esta remodelación con el financiamiento recibido en una beca y con la colaboración de un grupo de personas (…)

(…)El propósito medular de su obra ha sido el carácter sociocultural del arte, que propicia sus búsquedas en el plano de la transformación social y su repercusión en la plástica cubana actual. Son obras objetivas, bien pensadas, prolijas en detalles, meticulosamente organizadas, y con una estética dirigida a conseguir la mayor comprensión del público, precisamente porque se trata de que este no olvide sus evidentes sugerencias. En síntesis, sus propuestas son complejas, en ellas afloran en toda su magnitud la praxis, lo social y lo minimal para caracterizar el arte de un destacado artista contemporáneo que pone en tela de juicio la ineludible certeza de la ironía de los espacios (…)

Fragmentos de La ironía de los espacios por Hortensia Montero