La carta que nunca te escribí (2014)

Ernesto Rancaño Vieites
La producción simbólica que es objeto de análisis en el presente catálogo da fe de una elevada pulsión creativa. El período comprendido entre los años 2005-2013 pudiera considerarse como el más prolífico, hasta la fecha, de la carrera artística de Ernesto Rancaño. Es una etapa que marca un momento de giro en sus postulados estético-formales, incidiendo en el aval, la marca poética y el sitio historiográfico que le corresponden al creador dentro del panorama artístico cubano y la cuantiosa nómina que este ostenta.

Asistimos a un libro, cuyo contenido textual lo conforman tres ensayos, escritos por Corina Matamoros, Eloy Costa Arias y David Mateo, a quienes debemos la información conceptual sobre la obra de Rancaño. Sus propuestas, metódicamente argumentadas, proporcionan herramientas interpretativas que dirigen al lector a un encuentro más cercano y consciente con la producción última del artista. Bajo el consenso de estas voces críticas, dos aspectos esenciales son reconocibles en la producción de Rancaño: su vocación por buscar y estandarizar en su obra altos valores de estetización y de elegancia formal; y su inclinación hacia temas que tienen como hilo vinculante las tribulaciones o angustias existenciales del hombre.

Una valoración formal más distendida, que aborda los diferentes recursos formales y técnicos de los que hace uso el artista, y la variedad de soportes en los que se registra su obra, puede encontrarse en el texto “Bifurcaciones” de David Mateo. Eloy Costa, por su parte, concentra su ensayo en un análisis de la dimensión connotativa de la obra de Rancaño, donde ejemplifica y argumenta sus metáforas, sus tautologías visuales, y apunta categorías como la inconclusión y la imposibilidad como elementos claves que ayudan a centrar los variaciones discursivas del creador. El texto de Corina Matamoros nos invita a establecer una relación más íntima con el trabajo de este artista. Parte de hechos que, a grandes rasgos, la autora menciona como experiencias que pudieron haber fundado en Rancaño su peculiar visión sobre el arte y el entorno sensible que se mueve a su alrededor.

El libro convoca al disfrute de un diseño austero, que hace juicio a la distinción y elagancia que logra Rancaño en sus obras. Algunas de las más importantes se han registrado al interior de estas páginas, conformando una atendible galería visual que ilustra trabajos pertenecientes a series y exposiciones como: Abrazos prohibidos, 2010; La carta que nunca te escribí, 2011; La mitad de mi vida, 2012; Sombras del ayer, 2013; R-existir; 2013, Bitácora inconclusa, 2014, cuidadosamente catalogadas para la consulta de especialistas, investigadores y lectores en general.

Ernesto Rancaño Vieites. La carta que nunca te escribí.
Collage Ediciones, 2014
Edición: Gabriela García, Sania Medina y Susana Mohammad en colaboración con Ernesto Rancaño
Corrección: Rigoberto Otaño
Textos: Eloy Costa, Corina Matamoros, David Mateo
Fotografía: Pedro Abascal, Daamien Barroso, Juan Manuel Cruz, Ricardo Elías, Rodolfo Martínez, Juan Carlos Romero, Archivo Estudio La Mano Ciega, Archivo Galería Espacio 304
Diseño: Dieiker Bernal
Traducción: Diana Chiong
Producción: Collage Ediciones (FCBC), Taller La Mano Ciega
Coordinación editorial: Iris Gorostola
Impresión: Selvi Artes Gráficas, Valencia, España
ISBN: 978-959-7233-05-3
Imagen de cubierta: La carta que nunca te escribí, 2011. Lápiz. 8 x 24 x 4 cm
Bilingüe: (español-inglés)
Pp: 160

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