

COMENTARIO
Exposición Colección de asombros. James Bonachea.
Texto de Sala. Colección de asombros
Por Marisa Falcón
Esta exposición nace de la curiosidad, ese impulso primario que ha sido fuego y oxígeno para la evolución humana. James Bonachea construye, en un espacio liminal, una colección entendida como un gesto arqueológico invertido, donde no excava el pasado para explicarlo, sino que siembra fragmentos de una civilización posible y, así, nos regala la oportunidad de mirar con una nueva óptica, con la inocencia de quien no tiene noción de su pasado.
Entrar en la “Colección de Asombros” es cruzar un umbral que nos adentra en el universo del artista, donde nada es lo que parece. Bonachea reimagina y activa ecos de quienes ya no están, invitándonos a suspender lo aprendido desde una polifonía cultural rica y contradictoria. En un entramado de referencias que dialogan entre lo prehistórico y lo mítico, el artista fabula una historia paralela de la civilización, abriendo una dimensión en la que la historia no es lineal y el tiempo se pliega sobre sí mismo. Aquí, el viaje deja de ser geográfico para convertirse en mental: el Homo sapiens que partió de África y cruzó continentes reaparece como un ente que expande cultura, símbolos y conciencia, abriendo paso a otro nivel de percepción.
En estas obras resuena la memoria de un tiempo donde lo femenino ocupaba el centro simbólico del mundo; un tiempo en el que dar vida era un acto mágico y el orden era matriarcal. La mujer, pilar que sostiene la continuidad de la existencia, al son de los ciclos de la luna y la sensibilidad de una madre, nos recuerda que todo origen es movimiento.
¿Qué historia se inventa el tiempo cuando se detiene?, ¿Qué descubre el asombro cuando deja de buscar respuestas?, ¿Qué inventa la imaginación cuando no necesita explicarse?
Las piezas nos devuelven la mirada como un espejo y nos interpelan cómo vemos y cómo nos imaginamos la vida, proponiendo un retorno a lo esencial, a lo humano, a lo natural, a la capacidad de imaginar. Una imaginación que, habitada desde el presente, se convierte en herramienta para crear el futuro y reescribir nuestra propia historia.
México, 2026
Statement de Galería Secreta
Galería Secreta es un espacio dedicado al arte contemporáneo en Mérida, Yucatán, que abrió sus puertas en 2021 con el propósito de articular exhibiciones y activaciones culturales desde una perspectiva multidisciplinaria. Oculta a simple vista en el Centro Histórico de la ciudad, la galería nutre constantemente su programa expositivo a través de propuestas impulsadas por curadores independientes, vinculadas a las conversaciones sociales contemporáneas.
Acompañadas de producciones museográficas sofisticadas, estas iniciativas convocan a públicos diversos, generando un espacio de reflexión en torno a las ideas y el pensamiento crítico.
Créditos de fotografías: Fotos panorámicas: Omar Said Charruf/Retrato del artista: Laura Capote
Collection of wonders
This exhibition is born of curiosity, that primary impulse that has been both fire and oxygen for human evolution. James Bonachea constructs, within a liminal space, a collection understood as an inverted archaeological gesture, rather than excavating the past to explain it, he plants fragments of a possible civilization and, in doing so, offers us the opportunity to look with a new lens, with the innocence of one who has no notion of their past.
To enter the Collection of Wonders is to cross a threshold into the artist’s universe, where nothing is what it seems. Bonachea reimagines and activates echoes of those who are no longer here, inviting us to suspend what we have learned through a rich and contradictory cultural polyphony. Within a web of references that converse between the prehistoric and the mythical, the artist fabulates a parallel history of civilization, opening a dimension in which history is not linear and time folds in on itself. Here, the journey ceases to be geographical and becomes mental: Homo sapiens, who once departed from Africa and crossed continents, reappears as an entity that expands culture, symbols, and consciousness, opening the way to another level of perception.
In these works resonates the memory of a time when the feminine occupied the symbolic center of the world; a time when giving life was a magical act and order was matriarchal. Woman, the pillar that sustains the continuity of existence, attuned to the cycles of the moon and the sensitivity of a mother, reminds us that every origin is movement.
What story does time invent when it comes to a standstill? What does wonder discover when it stops seeking answers? What does imagination invent when it no longer needs to explain itself?
The pieces return our gaze like a mirror and question how we see and how we imagine life, proposing a return to the essential, to the human, the natural, and the capacity to imagine. An imagination that, inhabited from the present, becomes a tool to create the future and rewrite our own history.
