
Escucha, reparación y espiritualidad:
Tres propuestas curatoriales en MOCA Tucson
Por Pancho López
Actualmente, en el Museo de Arte Contemporáneo de Tucson (MOCA) se presentan tres exposiciones que, al exhibirse de manera simultánea, establecen un diálogo entre sí y ofrecen al público un recorrido diverso por problemáticas contemporáneas abordadas desde distintas sensibilidades artísticas.
La primera de ellas es We Need To Talk, de la artista Natalie Brewster Nguyen. Se trata de una instalación compuesta por decenas de globos inflados —algunos suspendidos del techo mediante cadenas y otros flotando con helio— sobre los cuales la artista ha inscrito frases recopiladas a partir de conversaciones con distintas personas, el conjunto conforma lo que Nguyen define como “un tapiz de diálogo colectivo”.
Como parte de la exposición, los fines de semana la artista asiste al museo para cubrir un cierto número de “horas de oficina”, durante las cuales invita a los visitantes a participar en conversaciones poéticas y personalizadas, así como en ejercicios orientados a abordar diálogos difíciles. De este modo, la obra trasciende su dimensión objetual para convertirse en una práctica relacional que fomenta el cuidado, la escucha y la responsabilidad mutua. Cabe destacar que Nguyen involucró también a su hija en el desarrollo del proyecto, ampliando así la dimensión íntima y comunitaria de la pieza.
La segunda exposición, Living with Injury, examina las consecuencias de la contaminación generada por la empresa Hughes Aircraft Company, responsable del vertido de sustancias químicas que afectaron gravemente el suelo, el ecosistema desértico y la salud de las comunidades mexicoamericanas del sur de Tucson. Décadas después de estos acontecimientos, el proyecto convoca a miembros de la comunidad a participar en un ejercicio colectivo de memoria y reconocimiento, visibilizando las luchas por la justicia ambiental.
La muestra plantea interrogantes urgentes: ¿cómo comenzar a reparar las huellas de daño causadas por industrias y políticas extractivas? ¿De qué manera pueden coexistir personas, comunidades y ecosistemas? A partir de estas preguntas, la exposición propone imaginar nuevas posibilidades de convivencia y reparación desde la memoria colectiva. El proyecto fue desarrollado por los curadores invitados Sunaura Taylor y Aliza Vásquez.
Por su parte, Hilma’s Ghost: Light as Resistance reúne diversas disciplinas, entre ellas dibujo, pintura y video, además de un mural concebido específicamente para la muestra por el colectivo integrado por Dannielle Tegeder y Sharmistha Ray. Influida por sistemas esotéricos y por narrativas que recuperan el legado de mujeres artistas históricamente excluidas, la exposición explora los vínculos entre espiritualidad, conocimiento alternativo y acción política.
A través de símbolos, conjuros y referencias a prácticas como el tarot y la cábala, la muestra plantea la resistencia frente a estructuras de poder asociadas al patriarcado, el capitalismo y el colonialismo. Más que una exposición, se presenta como un acto de fe y una invitación a imaginar colectivamente un mundo más justo, equilibrado y libre de opresión.
Fundado en 1997, el MOCA Tucson es actualmente dirigido por la curadora venezolana Gabriela Rangel, especialista en prácticas artísticas contemporáneas. Su influencia se refleja en una programación que ofrece al público perspectivas críticas sobre problemáticas regionales, articuladas desde enfoques estéticos y discursivos de alcance global. En esta línea, a partir del 8 de octubre de 2026, se inaugurará la exposición Only In Darkness Can You See The Stars de la artista cubanoamericana Coco Fusco. Más información del museo en su página: https://moca-tucson.org/















