
Alejandro Mago_Bienal de Cuenca
Recalibrar la presencia: Videoakt y la expansión de las artes mediales en Perú
Por Pancho López
Bajo el concepto de “Recalibración”, se lleva a cabo en Perú, la quinta edición de la Bienal de Arte y Nuevos Medios Videoakt, un encuentro que reúne alrededor de 300 artistas, curadores y agentes que estudian y trabajan con prácticas artísticas vinculadas a la tecnología. A través de exposiciones y programas presentados en distintos espacios culturales de Lima y otras regiones del país, esta edición propone una revisión de las relaciones entre el cuerpo, la imagen y la tecnología, explorando particularmente nuevas formas de presencia.
Organizada por la artista y curadora Angie Bonino y su equipo, conformado por Rodrigo Aldave y Diego Pachas, la bienal plantea una pregunta muy pertinente para el momento actual: ¿qué ocurre con la presencia del cuerpo cuando las tecnologías digitales han transformado radicalmente nuestra manera de percibir, relacionarnos y producir imágenes? Videoarte, arte digital, realidad aumentada, inteligencia artificial, instalaciones inmersivas y otras prácticas vinculadas con los nuevos medios aparecen no solamente como recursos tecnológicos, sino como territorios desde los cuales es posible cuestionar las formas tradicionales de representación y experiencia.
En este sentido, la recalibración puede entenderse como una invitación para revisar nuestros sistemas de percepción y cómo nos acercamos a una obra de arte. La incorporación de dispositivos tecnológicos ha expandido las posibilidades de producción y circulación de la obra, y ahora con la inteligencia artificial, los entornos inmersivos y las realidades híbridas, estamos obligados a reconsiderar nuevamente conceptos como presencia, autoría, materialidad, cuerpo y experiencia.
La sede principal de esta quinta edición es el Ministerio de Cultura del Perú, en el emblemático edificio conocido como el Museo de la Nación. En este recinto, Videoakt ocupa las salas Nazca y Kuelap, articulando distintas exposiciones y propuestas curatoriales. Entre ellas destaca la muestra organizada por Hernán Pucurucu, curador de la Bienal de Cuenca, que reúne a un grupo de artistas ecuatorianos. Paralelamente, se presenta una curaduría de Ezequiel Taveras, uno de los coordinadores de la Trienal de Arte Latinoamericano de Nueva York, además de la curaduría central desarrollada por la propia Angie Bonino, así como muchas otras propuestas de curadores invitados.
Pero la propuesta no termina en esta magnífica sede institucional. Uno de los aspectos más relevantes de esta edición es precisamente su capacidad para desbordar lo museístico y expandirse por distintos puntos de Lima. Espacios independientes y centros culturales como Casa Bulbo, Cholo Terco, Gato Tulipán y el Centro Cultural de Bellas Artes forman parte de este entramado de sedes que permite que las prácticas mediales encuentren públicos y contextos diversos.
En ese sentido, otro elemento que merece especial atención es la intención descentralizadora de Videoakt, siendo que la bienal no se limita a Lima, sino que extiende sus actividades hacia otras regiones del Perú, entre ellas Cajamarca y Cusco. Acercarse a estas regiones resulta significativo en un contexto cultural donde buena parte de las propuestas relacionadas con las nuevas tecnologías tienden a concentrarse en las ciudades capitales. Llevar estas prácticas hacia otros territorios supone mucho más que trasladar exposiciones. Implica generar nuevas posibilidades de encuentro, circulación y diálogo con públicos que no necesariamente tienen acceso habitual a este tipo de propuestas.
Videoakt ha tenido presencia y ediciones en países como España y Alemania, además de sus distintas experiencias en Perú, consolidando una red de artistas y curadores interesados en las relaciones entre arte, imagen y tecnología. La quinta edición de la Bienal Videoakt abre la discusión sobre las diversas maneras que la tecnología se entrelaza con el arte para formular preguntas sobre la manera en que habitamos las imágenes a partir de los dispositivos, profundizando en cómo se transforma nuestra percepción, qué significa estar presentes frente a una pantalla y cómo se redefine el cuerpo cuando comparte el espacio con sus múltiples representaciones digitales.
Eventos como la Bienal de Arte y Nuevos Medios Videoakt fomentan y lubrican la circulación de artes creadas o interpeladas por la tecnología, siendo no tan común la proliferación de espacios que se dediquen a propuestas mediales. Sin lugar a duda, la apuesta es grande, ya que las dificultades técnicas para los montajes de cada pieza, muchas veces hacen complicada la instalación y el correcto funcionamiento de interfaces, proyecciones o el reconocimiento de códigos de lectura, sin embargo, a esta apuesta se suma la voluntad y la experiencia de Angie Bonino, que no deja espacio para el error y asume estos riesgos, dando como resultado un grupo de exhibiciones y muestras de primer nivel.
En estos tiempos en que la tecnología redefine aceleradamente nuestra relación con el mundo, recalibrar no parece solamente un discurso curatorial; se convierte en una posibilidad para pensar y vivir el arte contemporáneo desde América Latina.
Fotografías: Cortesía Bienal Videoakt

Carolina Brazo (Perú)

EHUA [Perú]




Noé Mayorga_ Bienal de Cuenca


Andrés Montesinos_ Bienal de Cuenca

Carla Portocarrero [Perú]

Carla Portocarrero [Perú]

Valeria Ghezzi [Perú]
