Andrés Montalván

La Habana, 1966 /

EXHIBICIONES PERSONALES: 2015 Conversation Xchange. Munson Williams Proctor Art Institute, Utica, Nueva York 2014 Dreams. Chenalbleu Studio/gallery. Montreuil. Francia 2010 La memoire dans la peau. Galería La Casona, La Habana 2008 Correspondencias. Galería La Passerelle L’IUFM Haute Normandie, Francia 2006 Atlantique.No-Limit. Colateral a la Bienal de La Habana, Casa Víctor Hugo, La Habana 2005 S/T. MJC de la la St Cloud. Francia 2003 Doble Nueve. Festival Río Loco, Toulouse. Francia 2002 Opportun. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana 1999 El dolor del existencia. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana / Impresiones. Galería Plaza Vieja, La Habana 1997 Los cimientos del alma. Taller del Artista, La Habana 1996 El hombre que camina. Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño, La Habana 1995 La puerta del espíritu. Galería 23 y 12, La Habana 1994 Rostros en la muchedumbre. Galería Forma, La Habana /

EXHIBICIONES COLECTIVAS: 2017 Without Masks: Contemporary Afro-Cuban Art. Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana 2016 Drapetomania. African American Museum of Philadelphia. Philadelphia 2015 Drapetomania.Cooper Gallery, Harvad, Boston 8th Floor Galery. Nueva York / Without Masks: Contemporary Afro-Cuban Art.UBC Museum of Anthropology.Vancouver 2013 Influences Africaines. BAB’S Galerie. Bagnolet. Francia / Drapetomania. Galeria de Arte Universal Santiago de Cuba y Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana 2012 Dualité.Complejo Morro-Cabaña, Colateral 11 Bienal de La Habana / Art Jaén. Museo Provincial Jaén.España 2011 3ème Festival Un monde des Cultures.Centre Culturel du forum, Ville de Saint-Gratien, Francia 2009 Latitudes Tierra del Mundo. 10ma Bienal de La Habana, Centro de desarrollo de las Artes Visuales, La Habana / Latitudes Tierras del Mundo. Museo de Arte Contemporáneo de Ciudad de Panamá / Art Jaen. Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Jaén, España 2008 Embrace. Fine art fair, Atlanta 2007 Latitudes 2007, Tierras del Mundo. Alcaldía de París, Francia 2006 Black fine arte show. Nueva York 2005 No country is an Island: Issues of freedom and diaspora in caribbean art. Raritan Valley Community College Gallery, New Jersey 2004 Latitudes Terre de l’atlantique. Alcaldia de París. Francia / El Salón. Sociedad de los artistas franceses, de Vincennes, Francia 2002 París – La Habana Etc. Galería Intemporal, París, Francia / Artcité.Maison de Citoyen, Fontenay sous bois, Francia 2001 Mark of the Soul. Schmidt Center Gallery, Florida Atlantic University 2000 Transfhorma. Ciudadela-pabellón de Mixtos, Pamplona, España / Transfhorma. Casa de la Cultura Venezolana Carmen María Montilla, La Habana 1999 Queloides II.Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana / Los desvelos del cíclope. Galería Espacio Abierto, La Habana / Salón de grabado La huella múltiple. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana /

RESIDENCIAS Y BECAS: 2001 Artista en residencia, Florida Atlantic University, Boca Ratón, Florida 2000 Artista en residencia, Sumei Multidisciplinary Artes Center, Newark, New Jersey /

COLLECCIONES: Alejandro de la Fuente, Estados Unidos / M. Chris Von Christierson, Inglaterra / Shelley and Donald Rubin Foundation, Estados Unidos / Peggy Cooper Cafritz, Estados Unidos / George Eberhard, Alemania / Herbert Charles, Estados Unidos. Colecciones públicas y privadas en España, Francia Cuba /

(…) La figura de Montalván aparece como la de un ermitaño que, lejos del ruido del mundo del arte y de la comedia social construye un universo a su medida. Independientemente del juicio de los demás y de las leyes mecánicas del mercado del arte. Montalván no le pertenece a nadie. Ni a ningún grupo. Y resiste al modelo utilitarista predominante. No cree en ningún concepto, porque sabe que el arte no tiene opinión, contrariamente a lo que cree y quiere la sociedad; el arte no progresa, casi no tiene esencia y no es de ningún modo ni una ciencia, ni un absoluto poseedor de todos los significados posibles. Dando la impresión de que evoluciona, no hace sino cambiar proporcionando nuevas indicaciones y reflexiones sobre el mundo que lo rodea. Así, Montalván sólo tiene fe en la convicción del artista, en su probidad, en su genio. Es decir, en su instinto. No concibe ningún compromiso posible, ninguna deuda que satisfacer, ningún juramento de vasallaje sino hacia su arte. Montalván mantiene un diálogo sutil con los artistas que admira: Matisse, Rodin, Brancussi, Cárdenas, Chillida, André, Serra, Edwards… Pero sin ser nunca su imitador pasivo.

(…) El proceso de la realización de las obras de Montalván está totalmente impregnado de la importancia que le atribuye a su afinidad con los materiales y su «inquietante extrañeza». Para él, la experimentación a partir de un material dado no es ni una demostración de virtuosismo ni una declinación de efectos retóricos. Está en el corazón de la búsqueda de la forma y del sentido. La placa de acero corten, el bloque de acero forjado, el cemento, la arcilla, el bronce, la resina, la madera, son los materiales fetiches de Montalván. En su obra los materiales son rudos, brutos, tratados sin complacencia ni monería. Éstos condicionan su escultura y Montalván, no sin tomar riesgos con la tradición estética, con la delicadeza y la armonía de la obra de arte tradicional, redefine su obra gracias a sus propiedades. La escultura de Montalván hace alarde de una soberana indiferencia con respecto a todo criterio del gusto y de las altivas jerarquías del saber y del poder artísticos, ella es material, masa, relación con el espacio, con el tiempo, con el hombre. Ha conservado minuciosamente raíces en la artesanía de su tierra natal y ha sabido mezclar la savia popular de su arte con una dimensión metafísica. La escultura se hace con cosas ordinarias, el lenguaje del artista viene de la memoria de lo que ha visto, es el producto de sus sueños, de cosas conocidas y desconocidas, pero muy pocas cosas que pueden ser nombradas. Ha hecho suya la lección de Cézanne: “Lo que trato de traducirles es más misterioso que nada. Es el embrollo en las raíces mismas del ser, en la fuente de la impalpable sensación.”

Montalván es uno de los más grandes escultores cubanos, pero sería mal interpretar su obra si se la limitara a la escultura. Podemos decir sin vacilar que el dibujo es la mejor introducción a su obra, porque lo ejerce con una fuerza y una soltura que lo hacen inseparable de ella, a la misma altura. El dibujo, para Montalván, forma parte de un aspecto reflexivo, es una fuerza vital, una actividad completa que remite siempre a su preocupación esencial, al hombre, a su identidad, a su lugar. El dibujo es una de las formas más directas del hombre que existan, la más cercana a su verdadera identidad, también la más natural. El dibujo y la escultura (los dos polos del arte) mantienen en él un diálogo riguroso e indisociable, el uno revela a la otra, el objeto escultural mismo es como dominado por el pensamiento gráfico, y el dibujo es para él una manera de esculpir con otros medios, de tal manera que la energía que gasta con el hierro o el acero, afinada por la diferencia de técnica, se ve regenerada. En la obra de Montalván, el dibujo, lejos de constituir un simple complemento de su escultura, se confunde literalmente con ella, es la corporificación de la inteligencia sensible.

Fragmentos de Andrés Montalván, herrero del espacio de François Vallée