
Por David Mateo
Artcrónica visitó recientemente el espacio de arte contemporáneo interdisciplinar “Cemí”, con sede en La Habana, Cuba, y entrevistó a la historiadora del arte y curadora Liatna Rodríguez López, fundadora y directora de este proyecto independiente. A continuación, publicamos la primera parte de la conversación.
David Mateo: ¿Por qué ahora, en circunstancias tan difíciles para el país desde el punto de vista económico, político y social, Uds. decidieron fundar el proyecto “Cemí Arte Contemporáneo”?
Liatna Rodríguez López: Esa pregunta me la hacen bastante… Cuando yo pensé “Cemí” desde un primer momento, cuando comencé a convocar al equipo porque este es un proyecto colaborativo, lo hacía desde un sentido de concatenación. Ya venía trabajando, desde que me separé de El Apartamento, como curadora independiente. O sea, mi formación siempre se ha concebido con un espacio; yo necesitaba seguir trabajando con un espacio. Lo que hice fue irme moviendo por distintos sitios que aparecían y en ellos iba desplegando mis proyectos; colaboraba puntualmente con galerías, con otros curadores y con los propios artistas, así era como solventaba mis intereses y acciones. “Cemí” surge porque me proponen este espacio, ya yo no estaba colaborando con la galería Bode de Berlín. “Cemí” no es nada distinto de lo que yo he venido haciendo a lo largo de mi carrera, para mi es como una concatenación que viene de la Galería Servando, de El Apartamento. Todos esos proyectos que venía realizando me han llevado hasta aquí. No siento que hay un quiebre o algo completamente diferente. Muchos de los artistas que vamos a poder ver por acá, en las distintas exposiciones que se irán haciendo, de una manera u otra han estado relacionados conmigo a lo largo de los años.
David Mateo: ¿Cómo surge el nombre del espacio?
Liatna Rodríguez López: El nombre del espacio surge porque me interesa mucho, o más bien nos interesa, hemos discutido sobre este tema bastante con el grupo de trabajo, la vinculación con el Caribe, con Latinoamérica; romper un poco esa noción de que Cuba es algo ajeno a su contexto geográfico. A mí sí me gusta anclar el proyecto a partir de mis relaciones personales; tengo conexiones con muchos artistas del continente, con varios artistas del Caribe. Me interesaba que el proyecto también respondiera a los intereses nuestros desde el punto de vista curatorial, y estábamos buscando un término que se alejara de lo típico, de lo trillado; propiciar ese anclaje del que te hablaba con la región, con nuestra zona geográfica. A veces muchos críticos y artistas cubanos estamos de espaldas al Caribe o a Latinoamérica, inmersos en ese seccionalismo, como si la de Cuba fuera otra realidad. La sociedad y la economía hoy día nos demuestran cada vez más que no somos un ente aislado de este continente. Y “Cemí” era también un término corto, ya vamos a las cuestiones prácticas, se pronuncia de manera similar en todos los idiomas, tiene pregnancia y una bonita historia, pertenece a los Tainos. Es una palaba que no se usa tanto como otras que ya están en nuestro vocabulario, pero que la gente reconoce, saben que existió, aunque no sepan su significado… También está el influjo de Lezama, de José Cemí, el personaje de su obra literaria, sería absurdo eludir esa parte del anclaje.

David Mateo: ¿Qué otras personas han estado involucradas en la fundación del proyecto “Cemí”?
Liatna Rodríguez López: Cuando trabajas en equipo es más rico y te equivocas menos; en el camino vas escuchando las otras voces que te rodean. Le doy mucha participación en mi toma de decisiones a la familia, a los amigos. Cuando comencé a pensar en esta idea de crear el espacio, hablé con Abram Bravo, con Patricia Pérez, que son los curadores que trabajan conmigo actualmente, y fuimos poco a poco aterrizando el proyecto en función de las ideas que queríamos desarrollar. En el proyecto han tenido participación algunos artistas con los que trabajo, lógicamente lo discutí con mi esposo, con Mesías, con Costa, con muchos artistas amigos y también con curadores. Me gusta colaborar. A veces algunos piensan que es como un miedo a desempeñarme sola; pero yo no lo veo así, es como estar abierto siempre a lo que otros te puedan criticar u ofrecer, es más constructivo.
David Mateo: Pero el proyecto se apoya esencialmente en tus criterios, tus decisiones. ¿No es así?
Liatna Rodríguez López: Sí, este proyecto se sostiene desde una decisión personal, porque es de alto riesgo para la economía y los intereses familiares. Implica anclarte a Cuba por un tiempo, un gasto económico significativo, aunque recibimos ayudas de muchos amigos y personas en el transcurso de estos últimos meses de gestación y nos siguen ayudando. Patricia, Abram, Tomás, que es otro especialista que se sumó al equipo recientemente, todos contribuyen a que el proyecto siga adelante, es casi como un gremio.

David Mateo: ¿Y cuál es el perfil cultural que Uds. quieren defender desde “Cemí”?
Liatna Rodríguez López: Obviamente, en el núcleo están las artes visuales; en esa manifestación recae el mayor peso porque es lo que hemos venido trabajando todos durante muchos años, especialmente yo. Es el terreno en el que nos sentimos cómodos; pero también me interesó desde el inicio que el espacio se abriera a otros campos del arte, que pudiéramos trabajar con la literatura, con las artes escénicas de manera general, danza, teatro, que pudiéramos involucrar a la música, trabajar eventualmente con el cine, lo que eso lleva equipamiento, es más complicado, costoso…, en todos esos intereses estamos ahora trabajando.
(Artcrónica agradece la coordinación de Abram Bravo)


