Sandra Ramos en un mundo extraño
Como le sucede a la Alicia de Lewis Carroll, a partir de la caída en el pozo que la lleva al País de las Maravillas, desde el inicio de la travesía artística de Sandra Ramos (La Habana, Cuba, 1969)…
Como le sucede a la Alicia de Lewis Carroll, a partir de la caída en el pozo que la lleva al País de las Maravillas, desde el inicio de la travesía artística de Sandra Ramos (La Habana, Cuba, 1969)…
Entre las exhibiciones individuales que las galerías locales inauguraron de manera concomitante con Art Basel Miami Beach, 2019, hay que señalar a la de Rubén Torres Llorca en Praxis International Art Gallery, en el Wynwood, como una muestra…
Mientras la década del noventa penetraba en lo que pudiéramos llamar su madurez, y el ambiente cultural cubano perdía casi el asombro ante las citas, las mil y una maneras de apropiación y el sin dudas tropicalizado pastiche, era posible aún sorprenderse ante la provocadora exposición de Reinerio Tamayo (Granma, 1968) “Mitos, genios y leyendas”, que presentaba la refuncionalizada galería La Acacia, sobre todo por la magia que daba a los ojos placer semejante a ese regusto impreso en el paladar, tras el contrapunteo entre la sutil delicadeza de un mojito y el vigor expansivo del saoco.
Pero ¿acaso todos estos nuevos prodigios no deberían palidecer frente al más sorprendente, al más turbador de todos ellos: aquel que parece dar por fin al hombre el poder de crear, también él, a su vez, al materializar el espectro impalpable que se desvanece apenas percibido sin dejar ni una sombra sobre el cristal del espejo, ni un escalofrío en el agua de la cubeta?
Roberto Fabelo ha sido un artista bastante favorecido por los medios de comunicación en Cuba. La prensa masiva y especializada le ha dedicado numerosos textos promocionales y reflexivos; y a estas alturas de su carrera resulta difícil realizarle una entrevista que no suponga la reiteración de algunos contenidos ya aprehendidos sobre el desarrollo de sus obras y procedimientos técnicos.