Tintas y no tintas de (un) Jamís
Piezas que he visto en el Museo, y otras escasas en unas colecciones privadas, no son suficientes. Uno no solo puede quedar tentado por la soltura de ese florero al óleo de 1963, desfigurado, y de toda esa tela en tonos cercanos al amarillo y resuelta por medio de trazos imprevistos…
